La adaptación y fabricación local de tecnologías para la generación de energía permitió que 40 comunidades de Nicaragua tuvieran electricidad a base del uso de recursos de energía renovable.
El desarrollo de esas soluciones tecnológicas “ajustadas” fueron puestas en operación mediante el montaje de Micro y Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH) impulsadas por la Asociación de Trabajadores de Desarrollo Rural - Benjamín Linder (ATDER-BL) una organización pionera en la electrificación rural y urbana en el citado país.
De acuerdo con el coordinador de Proyectos de ATDER-BL, Félix Rosales, el éxito en la operación de las PCH que benefician a unas 25 mil personas estriba, entre otras razones, en el desarrollo de tecnologías locales que contribuyen a reducir significativamente los costos de instalación y operación de los proyectos.
Entre los trabajos realizados figura el diseño y fabricación de turbinas Pelton además de bombas de ariete (para lento bombeo de agua) que utilizan la misma fuerza del agua para su funcionamiento. Recientemente iniciaron el ensamblaje de tarjetas electrónicas que funcionan como controladores de carga para generadores de inducción.