Arden & Price Consulting cerró el año 2002 con su última sesión, en la cual se expuso un análisis sobre el sector de las telecomunicaciones, problemas, expectativas y proyecciones.
Roberto Meana, asesor legal de BellSouth, aclaró las interrogantes sobre la situación actual de la empresa, retos y oportunidades en cuanto a la apertura de las telecomunicaciones.
Al hacer una relación entre los 677,000 hogares panameños, conformados por 2.9 millones de habitantes y las líneas fijas, indicó que se da una "especulación de 12.6 líneas telefónicas por cada 100 habitantes".
Esto es bastante preocupante, ya que durante los años 1998 y 1999, después de la privatización de Instituto Nacional de Telecomunicaciones (INTEL), cuando se presentó la ejecución de las metas de calidad y expansión, se encontró que la tendencia subió a 16.4 %.
Posteriormente, en los dos años siguientes, bajó a 12.6% de líneas fijas. "Debido al aumento en la telefonía celular ha disminuido la cantidad de personas que en sus hogares tienen líneas telefónicas", explicó.
De acuerdo con Meana, la competencia ha animado al usuario a hacer uso del teléfono móvil como sustituto de la telefonía fija, ya que al no existir apertura en la básica, no se generan tarifas y ofertas atractivas para la población.
En cuanto a las ventajas de la apertura para los clientes, señaló que los precios bajarían, habría una amplia innovación, capacidad de crecimiento rápido para satisfacer demanda y un mayor énfasis en el usuario, siendo esto último el gran secreto de la competencia.
El sector del turismo sería uno de más beneficiados, debido a que necesita de las telecomunicaciones para acceder y llevar sus ofertas a otros mercados fuera de Panamá.
Agregó Meana que, a pesar que para el 2 de enero del 2003 se tiene prevista la apertura del mercado a libre competencia, esto no implica que la misma se desarrollará en ese plazo. Indicó que hay que obligar a Cable & Wireless a cumplir los acuerdos de interconexión existentes.