El compromiso fue firmado en la sede de la Presidencia argentina por Mario Vázquez, presidente de Telefónica, en presencia del presidente argentino, Néstor Kirchner, y el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, que visita Buenos Aires.
Vázquez aseguró que la suspensión de la demanda ante el Centro Internacional de Arbitraje de Disputas de Inversiones(CIADI) responde "a la confianza y al compromiso" del grupo español con Argentina, en donde opera desde hace 15 años.
El ministro argentino de Planificación, Julio De Vido, indicó que el acuerdo es "un punto de inflexión" en el proceso de renegociación de contratos con las compañías de servicios públicos que fueron privatizadas en la década de los años 90.
Los detalles del acuerdo no fueron hechos públicos, pese a que EFE consultó en varias ocasiones a fuentes oficiales argentinas y de la empresa.
Más tarde, en declaraciones a Radio 10, De Vido calificó de "avance importante" el acuerdo no sólo porque significa un paso adelante hacia "una reestructuración del contrato" de concesión, sino porque garantiza "que no habrá ningún tipo de ajuste tarifario".
"El único ajuste que hay se refiere exclusivamente a las llamadas entrantes desde el exterior", que sólo pagarán quienes llamen al país, dijo De Vido.
En 2003, Telefónica, lo mismo que una treintena de empresas de servicios públicos, en su mayoría de capitales europeos y estadounidenses, demandó a Argentina por los perjuicios derivados de la devaluación del peso argentino y la congelación de las tarifas desde comienzos de 2002.
A finales de 2003, el Gobierno argentino abrió el diálogo con las compañías para renegociar los 62 contratos de concesión de los servicios públicos, proceso que debe ser convalidado en cada caso por el Parlamento.
Como condición para llegar a un acuerdo, el Ejecutivo de Néstor Kirchner reclama a los accionistas de las empresas de servicios que desistan de sus denuncias ante el CIADI, que depende del Banco Mundial.
Telefónica de Argentina pasó de perder 37 millones de dólares en los primeros nueve meses del 2004 a ganar 281 millones de dólares en el mismo período del año pasado.
La filial del grupo español, que tiene 6, 7 millones de clientes en este país, presta servicios de telefonía fija y móvil, internet y transferencia de datos.