La reducción de impuestos del gobierno de George W. Bush ha ayudado algo a la débil recuperación económica de Estados Unidos, pero los expertos se muestran preocupados por sus posibles efectos colaterales a largo plazo, que aún no están claros.
Con el galopante déficit presupuestario y los gastos militares en crecimiento, los economistas no se ponen de acuerdo en vaticinar cómo el descenso de los tributos afectará a los tipos de interés, el valor del dólar o la solidez en la recuperación económica.
Es más, algunos se preguntan si el Gobierno podrá financiar todos sus programas y cubrir sus obligaciones de pensiones sin incrementar el déficit aún más, sobre todo a medida que se acerca la jubilación de la generación de la posguerra, los llamados "Baby Boomers".