La tensión entre el gobierno argentino y los acreedores de su incumplida deuda pública se acentuó ayer cuando un grupo local de tenedores de bonos decidió no acudir a una reunión en el Ministerio de Economía al entender que no hay nada que negociar.
"No estamos yendo. El ministro (de Economía Roberto Lavagna) dijo que se terminó la negociación.
Realmente nunca hubo ninguna negociación, la propuesta actual no la aceptamos en absoluto y seguiremos con los recursos legales", dijo a Reuters Marcos Zelasco, uno de los directivos de la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default (ADAPD).