El temor de una guerra contra Irak y las crecientes tensiones con Corea del Norte arrastraron ayer a la baja a las bolsas de Wall Street, que sufren por el alza del crudo y la caída del dólar, y por el aumento de la demanda de inversiones seguras.
Al igual que en las sesiones pasadas, el volumen de negocios fue ayer muy bajo, lo que agregó una buena cuota de volatilidad a las negociaciones. Los expertos indicaron que el bajo monto de negocios se explica por la ausencia de muchos operadores por las fiestas de Fin de Año y la baja actividad de los fondos de inversión, que ya cerraron sus libros para el 2002 y esperan el próximo año para realizar sus operaciones más fuertes.
Según cifras disponibles al cierre, el índice Dow Jones de Industriales, el más significativo de Wall Street, bajó 128.83 puntos (o un 1.53%) hasta las 8,303.78 unidades, después de que el jueves perdiera el equivalente a un 0.18%.
Y el mercado del Nasdaq, en el que cotizan la mayoría de las empresas de nuevas tecnologías, ordenadores e internet, descendió 19.58 puntos (o un 1.43 por ciento) hasta las 1,348.31 unidades, tras una caída de un 0.33 por ciento registrada la jornada anterior.
222 El año cerrará con pérdidas; el tercero consecutivo, y las esperanzas del 2003 se basan más que nada en una recuperación de la economía.
Sólo 758 millones de acciones cambiaron de manos ayer, el segundo volumen más bajo del año, tras los 716 millones de acciones negociados el jueves. El crudo intermedio de Texas para entrega en febrero, el de referencia en los EEUU, ganó 0.23 dólares a 32.72 dólares por barril, producto del temor de un conflicto en Oriente Medio y la huelga general en Venezuela.
Y el dólar cayó al nivel más bajo en más de tres años frente al euro, al cotizarse a 0.9582 euros por dólar, contra el cierre de ayer de 0.9641 euros por dólar.
Los analistas explicaron que mientras el alza del crudo pone en peligro los niveles de actividad de una serie de empresas, la baja del dólar afecta el poder de compra de los estadounidenses, lo que podría llegar a afectar el gasto en general, que durante los últimos meses ha sido el motor que ha permitido a la economía seguir a flote.
Por su parte los títulos del Tesoro a 10 años subieron fuerte de precio, y su rentabilidad, que se mueve en sentido inverso al valor, bajó hasta el 3.81 por ciento frente al 3.91 de la jornada anterior.