El Festival del Habano cerró esta madrugada su decimotercera edición con la tradicional cena de gala y la subasta de siete lotes de puros de marcas estrella cubanas en cajas de lujo -humidores- que recaudó $1.1 millones.
Unos mil amantes de los apreciados habanos procedentes de 70 países se dieron cita en una lujosa cena que sirvió también para presentar la primera gran reserva de la apreciada marca Montecristo, una de las novedades que ha llevado la Corporación Habanos S.A. a su XIII Festival del Habano.
Dirigida como en anteriores ediciones por el británico Simon Chase, se celebró la subasta de siete espectaculares humidores elaborados con maderas preciosas que contienen desde 300 puros de las vitolas más exquisitas de marcas como H. Upmann, Hoyo de Monterrey, Montecristo, Romeo y Julieta, Vegas Robaina, Partagás o Cohiba.
El lote más valorado fue precisamente el de Cohiba por el que el español José María Palacios pagó unos $618,000.
Como es habitual, la recaudación de esta subasta (donde las pujas fueron en euros) se destinará íntegramente al sistema de salud de Cuba.
La Corporación Habanos S.A., organizadora del Festival, reservó su lujosa cena de gala para lanzar el Montecristo número 2 Gran Reserva 2005, la primera de la marca y elaborada con selectas hojas añejadas (envejecidas) de la vega cubana de Vuelta Abajo, considerada la mejor tierra del mundo para el cultivo del tabaco.