Wal-Mart Stores Inc. dijo ayer que pagará 11 millones de dólares al gobierno de Estados Unidos para poner fin y solucionar una investigación sobre el uso de inmigrantes ilegales por parte de contratistas de los almacenes Wal-Mart.
El gobierno no seguirá adelante en su investigación para presentar cargos criminales contra Wal-Mart o alguno de sus empleados, dijo el mayor minorista del mundo.
Wal-Mart fue centro de la investigación de un gran jurado federal de Pennsylvania, que comenzó tras una serie de allanamientos en el 2003.
Agentes federales detuvieron a unos 250 inmigrantes ilegales que trabajaban para 61 almacenes de Wal-Marten 21 estados norteamericanos.
Los trabajadores habían sido reclutados por contratistas de Wal-Mart para limpiar las tiendas de la cadena.