Los líderes de la región Asia Pacífico lidiarán con las implicaciones de la campaña antiterrorista estadounidense y con las amenazas de Washington de una guerra con Irak, cuando se reúnan esta semana en México bajo fuertes medidas de seguridad.
La Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que será inaugurada el próximo miércoles en Los Cabos (México), y que debería discutir, como establece el mandato del grupo, el libre comercio, tendrá que dejar paso al tema del terrorismo, como las anteriores.
La Cumbre se desarrollará bajo estrictas medidas de seguridad en el lujoso balneario del Pacífico que se convertirá en una fortaleza antes del próximo fin de semana, cuando lleguen al lugar 21 jefes de Estado y Gobierno, entre ellos los presidentes estadounidense, George W. Bush, chino, Jiang Zemin, y ruso, Vladimir Putin.
El atentado de la isla indonesia de Bali, que el pasado fin de semana dejó más de 180 personas muertas, otra vez evidenció que pocas naciones son invulnerables al terrorismo internacional, y aumentó las presiones para que los miembros de la APEC, especialmente en Asia, tomen acciones al respecto.
Los negociadores estadounidenses llegarán a la APEC en busca de nuevos compromisos antiterroristas adicionales a los ya asumidos por sus miembros el año pasado, semanas después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
El principal funcionario estadounidense en la APEC, Lawrence Greenwood, dijo sobre los compromisos que espera obtener, que serán "muy específicos con plazos muy específicos".
"Buscamos una declaración antiterrorista muy ambiciosa y robusta de los líderes", dijo Greenwood. La presidenta indonesia Megawati Sukarnoputri será foco de atención, tras ser acusada de hacer muy poco en su país contra los grupos fundamentalistas musulmanes, antes del atentado de Bali. Indonesia es el mayor país musulmán del mundo en términos de población.
Estados Unidos mira a la APEC como un foro particularmente apropiado en su campaña antiterrorista contra grupos y sus financieros, y como una barrera contra elementos fundamentalistas mediante medidas de inmigración y aduanas.
Pero Bush enfrentará también a líderes reticentes a sus intenciones de ir a una guerra con Irak, a menos que el país se desarme.
Si al llegar a la APEC Bush no ha obtenido aún un consenso en el Consejo de Seguridad de la ONU para una resolución sobre Irak, sus reuniones con los líderes de dos de los cinco miembros permanentes del cuerpo, China y Rusia, generarán mayor interés.
También estará bajo la lupa la reunión que se supone que Bush mantenga, al margen de la APEC, con el primer ministro japonés Junichiro Koizumi y con el presidente surcoreano Kim Dae Jung, ahora que Estados Unidos alega que Corea del Norte confesó que tiene un programa nuclear, y que funcionarios estadounidenses dicen que también tiene armas nucleares.
Las pequeñas naciones de la APEC en Latinoamérica y Asia, que han visto cómo sus regiones han sido arrasadas por severas crisis económicas, podrían intentar devolver a la agenda la discusión económica.