La cadena de supermercados británica Tesco responsabilizó a su proveedor del hallazgo de carne picada de caballo en sus hamburguesas y anunció que introducirá un control de ADN en sus productos cárnicos para asegurar la “calidad”.
Tras el revuelo provocado este mes al encontrarse restos de equino en hamburguesas de cinco cadenas de supermercados con presencia en el Reino Unido e Irlanda, Tesco, uno de los afectados, ha rescindido su contrato con Silvercrest, propiedad de ABP Food Group, la mayor compañía proveedora de carne de ternera en Europa.
La cadena británica ha responsabilizado a ABP de haber “quebrado la confianza”, por comerciar con carne procedente de proveedores que no estaban dentro de la lista aprobada por Tesco.