El Tesoro español captó ayer 4,000 millones de euros (unos $5,405 millones) con un bono a 30 años a través de una emisión sindicada en que los bancos colocan directamente la deuda entre inversores, a una rentabilidad anual del 5.213%.
Es la primera emisión sindicada a este plazo desde septiembre de 2009 y la demanda final de más de 230 inversores superó los 10,600 millones de euros (unos $14 millones), lo que “supone un rotundo éxito”, según señaló el Ministerio de Economía.
Además, para el Ministerio y los principales bancos colocadores -BBVA, Santander, Barclays, BNP Paribas, CaixaBank y Citigroup-, el Tesoro español ha vuelto a demostrar que goza de pleno acceso al mercado.
La rentabilidad ofrecida por España en esta emisión equivale a un sobreprecio de 250 puntos básicos sobre el mid-swap, la referencia para las emisiones a plazo fijo, en línea con la cotización de la deuda a 30 años en el mercado secundario.
Gracias a la amplia demanda, la deuda se ha colocado entre distintos tipos de inversores de diferentes zonas geográficas, con una importante presencia de extranjeros, que se hicieron con el 65% de la emitida.
De este porcentaje, el 28% de los inversores procedían de Reino Unido; el 10% de EE.UU.; un 8% de los países nórdicos; un 6% de Alemania; un 4% de Francia; otro 6% de distintos países miembros de la eurozona; un 2% de Suiza, y un 1% de otros estados.