Recuerda que antes de expandir tu negocio debes estar claro que no debes tomar esta decisión de manera impulsiva.
Una vez que has invertido en la expansión estás en una situación comprometida en la cual tienes que estar generando más flujo de caja para mantener los gastos adicionales cualesquiera que estos sean.
Una expansión puede significar expandir el local, como contratar personal adicional, o quizás implementar un sistema de computadoras que te permita atacar nuevos mercados.
Lo más importante es que hagas los números y te sientas seguro (no de corazonada, sino más bien haciendo tu tarea) de que tienes la demanda de ventas que te permite pagar y mantener la expansión.
Síntomas de que pudieses estar en un momento para expandirte:
- (a) los clientes se quejan que nadie los atiende,
- (b) se te acaba el inventario de manera anticipada (si solo fue en una ocasión, no cuenta, debe ser una situación prolongada) o
(c) estas corto de efectivo (porque das muchas ventas a crédito, pero el inventario lo tienes que pagar de una vez). - No olvides nunca ponerle cabeza a la situación, estudia y proyecta la demanda futura. Si es suficiente, es momento para que pegues el salto.