Thomas Gravesen se tomó su expulsión ante el Valencia como gajes del oficio, como un riesgo al que está sometido un futbolista que ocupa la posición de media defensivo y que juega al límite.
Gravesen dijo que "no esperaba ser expulsado. Está claro, necesito adaptarme al arbitraje porque cada vez que entro con fuerza me muestran tarjeta amarilla o roja".
Lo cierto es que ante el Valencia vio su primera cartulina roja. Hasta ahora Gravesen no había tenido grandes problemas con los árbitros pese a venir de la Liga Inglesa, donde los árbitros levantan un poco más la mano a la hora de sancionar el juego duro.