Un aspecto importante es que además de los productos que Panamá podrá exportar libre de aranceles, puede aprovechar y aprender el modelo de Singapur, tomando las experiencias de un país pequeño con grandes capacidades en telecomunicaciones, infraestructuras, suministros de servicios y sobre todo, como centro de trasbordo de contenedores y movimiento de carga.
El país asiático constituye una gran fuente de inversiones, que en el mundo suman unos 260, 000 millones de dólares, de los cuales más de $3, 400 millones corresponden a Latinoamérica.
Julio Fábrega, director Nacional de Promoción al Comercio Exterior del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), señaló que Panamá cuenta con todas las facilidades para aplicar las experiencias de Singapur.
Agregó que ya se han recibido a varias empresas interesadas en diversas actividades como astilleros para la construcción y reparación de barcos, mantenimiento de aviones y desarrollo de software.
De hecho ya hay una compañía de Singapur que desarrolla software para el Canal de Panamá y pretende establecer una oficina regional en la Ciudad del Saber, aprovechando las facilidades que ofrece el país como punto estratégico de inversiones y negocios.
Fábrega recordó que Singapur es un país con 600 kilómetros cuadrados y de 4 millones de habitantes, donde no hay espacio para la producción agropecuaria, por lo que en materia de exportaciones existen amplias oportunidades, aprovechando que el país es un puerto de trasbordo de distribución de productos a lo largo del sudeste asiático.
De igual forma, el ingreso promedio por habitante es de 17, 000 dólares anuales, convirtiéndolo en un destino potencial para los productos panameños.
Las exportaciones de productos congelados, pescado, pollo, carne y otros productos terminados se abrirán mercado con este acuerdo comercial.
Debido a las ambiciosas proyecciones de negocios que se tienen con esta nación, se tiene previsto que una delegación empresarial panameña pueda participar en la firma del tratado, que podría ser en el mes de enero próximo.
Aunque se pretendía firmar los primeros días del mes de diciembre, los preparativos para la Ronda de Doha, han acaparado la agenda en materia de comercio exterior.
El viaje de empresarios panameños permitirá iniciar un intercambio comercial con el sector privado de Singapur.
Panamá espera atraer unos 3, 000 millones de dólares en inversiones de ese país a medio plazo, a través del TLC, especialmente en los sectores marítimo y telecomunicaciones.
Aunque es muy poca la balanza comercial entre Panamá y Singapur, se esperan resultados positivos y ambiciosas proyecciones, que contribuyan a la generación de empleos y al impulso de algunos sectores.
Aprovechando que Singapur no es un país agropecuario, los productores panameños tienen grandes oportunidades de conquistar este atractivo mercado.
Sin embargo, por la distancia, es necesario adecuar la oferta, ofreciendo productos innovadores que compitan en mercados internacionales.
Guillermo Salazar, Embajador Negociador para asuntos agrícolas del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), reconoció que aquellos productos procesados como lácteos con larga vida, productos cárnicos, agroindustriales, café, especias, hierbas y productos deshidratados tienen mayor oportunidad.
Las frutas y vegetales en menor medida, debido a la lejanía. Ante esta situación, la agroindustrialización constituye una alternativa ya que le da una larga vida a los productos.
De la iniciativa de los productores, depende la aceptación de los consumidores en Singapur.
Actualmente se están ejecutando diversos programas dirigidos a este sector, con el objetivo de darle un valor agregado al producto, de acuerdo a las preferencias de los mercados internacionales.
De igual forma, se utilizan productos diferentes y se puede aprovechar incluso aquellos excedentes de la exportación de productos frescos.
Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Singapur se iniciaron el 17 mayo del 2004.
El país asiático ha establecido una emprendedora economía con un fuerte sector de servicios y productos manufacturados y unos excelentes lazos comerciales internacionales.