El punto de partida indicado por el representante Comercial de EU, Robert Zoellick, es el TLC firmado recientemente por su país con Chile, traje que, según las evaluaciones del Ministerio de Comercio, no le queda muy bien a Colombia y habrá que hacerle remiendos.
Ese fue el principal argumento de la delegación colombiana de alto nivel que viajó hace 10 días a Washington para entrevistarse con Regina Vargo, responsable estadounidense del acuerdo con Chile y cabeza principal del que se negocia con Centroamérica.
Las estructuras productivas de Colombia y Chile, explicó el ministro de Comercio, Jorge Humberto Botero, son diferentes y, por lo tanto, esto tiene que reflejarse en el TLC al que se llegue con EU
La misión colombiana, en la cual se estrenó el actual embajador en la Organización Mundial de Comercio, Hernando José Gómez, como Jefe de Negociaciones Internacionales de Colombia y no solo con EU, el cargo asignado inicialmente y que formalmente oficiará como tal desde enero, logró, según Botero, despejar el terreno y dejar listo el ámbito de negociaciones cuando estas se inicien en los primeros meses del próximo año.
Las declaraciones del viernes del jefe de Asuntos Andinos del Departamento de Estado de EU, Phill Chicola, confirman lo dicho por Botero y pusieron al país en la senda de las negociaciones bilaterales cuyo anuncio se haría en la Cumbre Ministerial del ALCA en Miami en noviembre, que se espera que terminen antes de finalizar el próximo año.
Si se negocia bien, dijo el presidente de Asinfar (organización de las compañías farmacéuticas nacionales), Alberto Bravo, se le evitarán daños a la economía temor que también ha expresado la Sociedad Agricultores de Colombia (SAC), uno de los sectores más críticos por la forma como hasta ahora se han abordado las negociaciones en el ALCA y que seguramente se replicará en las negociaciones que se lleven a cabo con el gobierno de Estados Unidos.