Honduras y Panamá reanudaron ayer la segunda ronda de negociaciones del protocolo bilateral del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países.
A las reuniones, que se celebran en un hotel de Tegucigalpa, asisten funcionarios de ambos Gobiernos, quienes expusieron su optimismo en el avance de las negociaciones iniciadas el pasado mes de abril en Panamá.
"Lo que esperamos de esta ronda es poder avanzar en algunos de los temas que están pendientes para que en la tercera ronda podamos ya concluir el protocolo bilateral del tratado con Panamá", dijo a Acan-Efe el negociador principal por Honduras, Melvin Redondo.
Redondo manifestó que las negociaciones que se iniciaron ayer se centrarán "en el intercambio de ofertas en materia de acceso a mercados y la discusión de los anexos de servicios financieros y las reglas de origen".
"Aquí solo queda pendiente el intercambio de ofertas en materia de acceso a mercados, (pues) ya se habían acordado la mayoría de las reglas de origen, casi en un 90%, y se había trabajado en los anexos de servicios e inversión", explicó.
Redondo dijo que Honduras tuvo en 2005 una balanza comercial deficitaria de aproximadamente unos 130 millones de dólares con Panamá.
"Básicamente nuestras exportaciones están concentradas en el tema cigarrillos", dijo.
Otra área en la que siempre incide el Fondo es la fiscal. España goza de un superávit presupuestario que ascenderá este año al 0, 9 por ciento del PIB, según sus datos. No obstante, el FMI no lo considera suficiente.
Los miembros del directorio constataron que el superávit del año pasado fue resultado de la "bonanza" en la recaudación, "mientras que el crecimiento de los gastos sigue alto, especialmente a nivel regional".
Por eso recomendaron "un mayor control de los gastos a todos los niveles del Gobierno". El organismo alertó de que la Ley de Estabilidad Presupuestaria entraña el riesgo de que las metas fiscales sean "insuficientemente ambiciosas" en momentos de crecimiento económico, como el actual.
Además, recomendó que el Gobierno central transfiera a las comunidades autónomas más poder tributario, para que no dependan de transferencias de Madrid para pagar sus cuentas.
El Fondo también se refirió a otro tema controvertido: la actuación de las cajas de ahorro. El organismo recomendó que se reduzca la presencia política en sus consejos de administración.
Además, algunos de los miembros del directorio del FMI pidieron que las entidades sean más conservadoras en sus inversiones, "dado el tamaño y concentración de las participaciones industriales" de algunas cajas, que no mencionaron. Es una petición que también ha efectuado el Banco de España.
Las conclusiones del Consejo Ejecutivo van en línea con el informe de la delegación de expertos de la gerencia del FMI que visitó el país a principios de año y cuyas conclusiones preliminares fueron divulgadas el 22 de marzo.