¿Qué es la fiebre aftosa? Es una de las enfermedades de los animales más contagiosa. Conocida desde hace largo tiempo, la fiebre aftosa debe su nombre a las lesiones que provoca en el hocico (aftas).
Los animales especialmente sensibles a esta enfermedad son los bovinos, los corderos, las cabras y los cerdos. Los camellos son igualmente considerados sensibles, pero no tienen un papel importante en estas epidemias. Entre los animales salvajes, se han observado casos de infecciones entre las gacelas y los impalas.
La fiebre aftosa produce poca mortalidad, excepto entre los animales recién nacidos y los animales jóvenes, a los que les produce infartos.
Provoca además la pérdida de peso y apetito, al igual que una importante disminución de la producción de leche, que a menudo entre las vacas lecheras persiste incluso después de la mejoría. La enfermedad pasa a menudo desapercibida entre las cabras y los corderos.
¿CUAL ES SU CAUSA?
Se debe a un pequeño virus descubierto en 1898, miembro de una familia llamada de los Picornaviridae, que incluye especialmente a los enterovirus. En el seno de esa familia, es el único que pertenece al género "Aftovirus".
Existen siete tipos de virus o "serotipos" de la fiebre aftosa: O, A, C, Asia 1, SAT 1, SAT2, SAT3. Los virus SAT corresponden al tipo sudafricano (South African Types).
Los sub-grupos están designados por el término "topotipo". Un virus O Panasiático es el responsable de la epidemia actual (serotipo O, topotipo panasiático).
¿CUANTO TIEMPO DURA LA INCUBACION?
La incubación es corta: de dos a catorce días. Durante una epidemia la incubación es a menudo breve, de dos a tres días, en particular entre los cerdos.
¿CUAL ES EL PELIGRO PARA EL HOMBRE?
La fiebre aftosa no es peligrosa para el hombre. Ninguna epidemia humana ha sido asociada a las epidemias o brotes epidémicos que afectan al ganado.
Los raros casos descritos en el mundo de transmisión al hombre se traducen por signos benignos: aftas bucales y vesículas (equivalentes a aftas) entre los dedos y fiebre baja.
En esos casos, el virus pasó a través de las llagas y de la piel entre las personas en contacto directo con los animales infectados, y, por intermedio del consumo de leche cruda con grandes cantidades de virus.
El riesgo es extremadamente limitado por la pasteurización de la lecha y por la destrucción de todo el animal (carne y leche), en el marco de las medidas tomadas para combatir la enfermedad.
En Gran Bretaña, el último caso humano confirmado remonta a la gran epidemia de fiebre aftosa de 1967.
El riesgo en la carne es considerado nulo. Millones de hombres en el mundo han consumido carne infectada y siguen haciéndolo a veces en regiones afectadas, sin problemas.
¿COMO SE TRANSMITE ENTRE LOS ANIMALES?
Las vías de transmisión son numerosas: aire expirado, excrementos, leche, esperma. Todas las excreciones y secreciones de un animal infectado contienen el virus. La transmisión se hace generalmente por contacto directo entre los animales.
La importación de animales infectados o de carne contaminada originó a menudo estos últimos diez años casos de reaparición de la enfermedad en Europa occidental. Numerosos casos en el mundo se originaron por la distribución de restos de alimentos contaminados de cerdos, y por la ingestión de restos, no recalentados, de comida de bandejas de aviones y barcos.
El hombre (a través de sus zapatos, vestimentas, vehículos, utensilios agrícolas, etc.), los caballos, los perros y los gatos de granjas en contacto con el virus también pueden propagarlo sin estar enfermos.
La cuarentena, el sacrificio de los animales infectados, la destrucción de los lugares donde se reposan, las restricciones del movimiento del ganado y los controles fronterizos están destinados a reducir la propagación de la enfermedad.
El virus también puede ser transmitido por el viento a lo largo de varios kilómetros, en particular en zonas temperadas (hasta 10 km para los cerdos y hasta dos a tres kms para los bovinos. En el mar, y en condiciones metereológicas muy particulares, hasta a 250 kms de distancia).