Ahora lo que estamos diciendo es mover el mercado a una pantalla común, es decir, integrar a los intermediarios, de manera que los emisores van a estar en el mercado natural propio y los otros los pueden comprar a través de una pantalla.
Sin embargo, las otras bolsas que no estén en la alianza también podrán participar. Por ejemplo: un intermediario de Guatemala puede estar en la bolsa de El Salvador y al estar en este país de la alianza puede ser un operador remoto en la Bolsa de Panamá o Costa Rica.
Esto conlleva el ajuste de las regulaciones de los países. En el caso panameño los cambios son pocos, pues en materia regulatoria hemos avanzado bastante y ya nos encontramos haciendo un reglamento de operadores remoto.
El beneficio fundamental de la integración es que los inversionistas no tendrán que recurrir a tres reguladores diferentes, abriendo así las oportunidades de inversión regional.
La bolsa panameña ha tenido un buen año y están entrando emisores de acciones comunes que es algo que poco se ve. Este año entrarán tres o cuatro emisores de acciones comunes a este mercado. Las emisiones de deuda también han crecido este año.
Para que el país pueda percibir mayores emisiones lo fundamental es la integración.
Segundo, ayudar a emisores posibles a diseñar emisiones. También estamos tratando de introducir algunos mecanismos de liquidez en el mercado, con productos nuevos como opciones que atraigan también nuevos inversionistas.