1. ATENCION PERSONALIZADA. Iniciamos siempre nuestra relación profesional, con el cliente, de una manera respetuosa pero personalizada.
Creo mucho en el concepto “conoce a tu cliente” y que el cliente también conozca tus antecedentes profesionales y tu manera de trabajar. Estoy convencida que lo más importante en una relación profesional es la “química” que debe existir con el cliente y todo su personal, sea cual sea el nivel jerárquico del mismo dentro del organigrama de la empresa.
2. TRABAJO EN EQUIPO. El trabajo en equipo y la excelencia de la calidad y cumplimiento de los proveedores y colaboradores directos de la empresa, es básico para el éxito de un buen evento.
Dependo 100% del cumplimiento y calidad de mis proveedores y colaboradores directos, quienes se han transformado, con el pasar de los años, en mis amigos y la verdad es que sin ellos me sería muy difícil poder lograr los resultados exitosos que al final de cada evento, siempre he tenido.
Ellos no escatiman horas de entrega, lugar, ni fechas especiales. Su único lema es cumplir y eso lo agradezco y lo agradeceré eternamente.
3. TRANSPARENCIA Y HONESTIDAD CON LOS CLIENTES. Creo firmemente en la transparencia y honestidad con los clientes. Soy un libro abierto en cuanto a mis conocimientos, experiencias y proveedores.
Estos últimos se conocen con el cliente y muchas veces pasan a formar parte de su lista de proveedores, independientemente a que este mí empresa involucrada o no en ese momento.
Los números son claros y desde un principio el cliente sabe a qué atenerse. No hay sorpresas ni sorprendidos lo que le permite una mejor y efectiva proyección presupuestaria al cliente.
4. EL PÚBLICO OBJETIVO DE UN EVENTO ES TAN IMPORTANTE COMO EL CLIENTE. Todo evento que yo organizo tiene un público objetivo. Niños, jóvenes, profesionales en diferentes especialidades, extranjeros, en fin, el universo de personas que nos toca atender es casi infinito.
Todos ellos merecen que le demos una calidad total en los eventos organizados por nosotros.
Esa calidad total, se traduce en atención inmediata a sus solicitudes, seguridad, limpieza, organización, buen trato y sobre todo, cumplir con lo prometido en cualquier tipo de publicidad que se haga para el evento.
5. HUMILDAD. De cada cliente aprendo algo nuevo, todos tienen mucho que aportar. Sus conocimientos, experiencias e incluso sus críticas constructivas son para mí una oportunidad de aprendizaje.
Trato de ser lo más humilde posible en ese aspecto para poder captar con los oídos y ojos, muy abiertos, todo lo que pueda aprender de mis semejantes sean mayores o menores que yo, sin importar su nivel jerárquico en la organización de las empresas.
Debo confesar que además he hecho amistades maravillosas que primero fueron mis clientes y hoy por hoy son mis mejores amigos.