Tras el terremoto bursátil que originó el estallido de la burbuja creada por la "puntocom" Livedoor, se ha abierto en Japón un amplio debate sobre cómo reforzar la seguridad en la Bolsa de Tokio.
El Ministro de Servicios Financieros, Kaoru Yosano, reiteró hoy su oposición a la formación de una Comisión de Vigilancia de Bolsa y Valores independiente de los organismos oficiales.
"Cuando algo así ocurre, la gente tiende a buscar un cambio en la organización. Pero necesitamos reflexionar con calma", afirmó Yosano.
El Ministerio de Justicia y la Agencia de Servicios Financieros comenzarán en breve a estudiar una reforma de la Ley de Intercambio de Valores en este sentido, de acuerdo con la agencia Kyodo.
Varios diputados se lamentaron esta semana de que la legislación japonesa fuera mucho menos severa que la estadounidense a la hora de prevenir este tipo de delitos.
El presidente de Livedoor, Takafumi Horie, fue detenidos por haber manipulado la cotización de las acciones de un grupo que llegó a capitalizar casi $6, 000 millones.