El presidente de Perú, Alejandro Toledo, anunció "mano dura" para los opositores a la actividad minera en el país andino que se concentran en los departamentos de Piura, Cajamarca y Cuzco.
El gobernante señaló que debe primar "el diálogo y la concertación" entre los que "manipulados por razones políticas, se oponen a la inversión minera, actividad que contribuye a generar puestos de trabajo y a reducir la pobreza en el país".
En el último año, con el apoyo de la iglesia católica, los pobladores de Piura, Cajamarca y Cuzco se oponen a la explotación minera alegando que se contaminará el agua que usan para la agricultura y el medio ambiente que los rodea, a la par que dicen que dicha actividad no los sacará de su situación de pobreza que data de más de un siglo atrás.