A pesar que Martín Torrijos empieza hoy su período presidencil con el visto bueno de los mercados internacionales, la tarea no será nada fácil en materia económica.
Y es que en los próximos cinco años tendrá que desembolsar 6,577 millones de dólares en amortización de la deuda pública.
Según las proyecciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a junio de este año, el 2006 y 2008 son los años que pondrían en aprietos a las nuevas autoridades.
De acuerdo con el cálculo del MEF en el año 2006 el Estado tendrá que amortizar en concepto deuda pública 1,490 millones de dólares, mientras que para el 2008 el pago alcanzará los 1,516 millones de dólares.
En los años siguientes la amortización será por montos inferiores, no obstante, siempre superará los 1,000 millones de dólares, lo que establece un mayor reto de recaudación de ingresos.
El punto es que los ingresos del gobierno central en los cinco primeros meses del año se redujeron en 175 millones de dólares, según indican las cifras oficiales.
Si estos ingresos siguen cayendo, cómo pagarán las deudas adquiridas?
Por otro lado, esta caída en los ingresos crea la necesidad de salir con mayor frecuencia a los mercados internacionales a financiar el presupuesto del Estado.
Sin embargo, con el incremento de la deuda pública en 1,300 millones de dólares en estos cinco años, muy poco es el margen que tiene la nueva administración para pedir prestado.
Más bien, tiene la dura labor de reducir el monto de la deuda pública que supera los 9,008 millones de dólares, según las últimas cifras del MEF.
Guillermo Chapman, socio de la firma consultora Investigación y Desarrollo (INDESA), dijo recientemente que para resolver el problema de la baja recaudación de ingresos corrientes, se tendría que realizar una reforma fiscal.
A su juicio, la reforma tributaria realizada por la administración de Mireya Moscoso, no resolvió el problema y mucho menos tuvo el efecto que se buscaba, es decir, incrementar la recaudación anual de los ingresos corrientes.
Sin embargo, la brecha fiscal existente no se resuelve sólo con una reforma fiscal, ya que ésta alcanza aproximadamente los 500 millones de dólares, según el cálculo presentado por Chapman.
"La población no aguanta pagar esos ingresos adicionales -con impuestos-, por lo que se debe reducir gradualmente la planilla estatal", agregó.
En tanto, Aristides Hernández, economista de Latin Consulting aseguró que mientras el Gobierno no dé el ejemplo de reducir sus gastos, la población no aceptará un incremento en los impuestos.
"Dar el ejemplo significa reducir la planilla estatal, que alcanzó a junio de este año 190 mil empleados", agregó.
La principal actividad de la institución es la de facilitar el crédito para hipotecas de bajo costo.
Torrijos hereda rosario de deudas
Las nuevas adquisiciones de dinero podrían resultar más difíciles y costosas.