El TPC con Estados Unidos no es bueno para la producción agropecuaria del país, por lo que siempre nos hemos opuesto al mismo.
La producción agropecuaria local podría quedar perjudicada, ya que depende de la importación de maíz y soya estadounidense para la alimentación de animales, pudiendo desaparecer al entrar en vigencia el TPC.
Esto le abriría el mercado a la producciones de res, ave y cerdo a países sudamericanos como Argentina, Brasil y Colombia, que son más baratas.
En el 2008 Panamá importó unos 600 mil quintales de granos de Estados Unidos para la alimentación de animales.