Boeing detuvo sus operaciones de ensamblaje de aeronaves estadounidenses, cuando el sindicato de maquinistas, de 18, 000 miembros, inició una huelga en rechazo del nuevo contrato que propone el gigante de la aviación.
Boeing pidió a los empleados no sindicalizados que se presenten a trabajar como de costumbre, pero anunció que no piensa ensamblar aviones durante esta huelga, y que no tiene planes de reemplazar a los trabajadores.