Los trabajadores de la Siderúrgica del Orinoco (SIDOR) de Venezuela afirman que no detendrán la huelga que comenzaron el pasado lunes hasta tanto sus demandas salariales sean reconocidas por la empresa, mientras que el titular de SIDOR, Martín Berardi, dijo que se están incumpliendo los pedidos de los clientes extranjeros.
"Tenemos un plan de contingencia para atender a las empresas transformadoras locales. En la exportación sí estamos atrasados", aseveró Berardi, citado por la prensa local, quien puntualizó que desde el martes no han podido enviar puntualmente sus productos al exterior.
El directivo de SIDOR aclaró que los insumos de los clientes locales estaban asegurados, pero que eran sus principales clientes -Estados Unidos, Canadá, los países miembros del Pacto Andino (Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú, junto a Venezuela) y México- los que más le preocupaban.
Berardi dijo que esta coyuntura podría dar pie para que empresas del acero rusas, japonesas, brasileñas, alemanas y francesas aprovecharan y robaran parte del mercado a SIDOR.
La gerente de recursos humanos de la empresa básica venezolana, María Elena Posadas, afirmó el miércoles que la siderúrgica pierde más de 3 millones de dólares diarios por la huelga que mantienen sus 10.000 trabajadores.
El líder de Sindicato Unico de la Industria Siderúrgica y sus Similares (SUTISS), Ramón Machuca, reiteró el pedido de los trabajadores de un incremento salarial y de la discusión de un nuevo contrato colectivo, y advirtió que la negativa de la empresa a negociar provocaría que los trabajadores iniciaran protestas y acciones de calle.
Por su parte, la ministra del Trabajo, Blancanieve Portocarrero, destacó que su despacho está haciendo gestiones para lograr sentar en la mesa de discusión a los trabajadores y a la directiva de SIDOR, luego de que una reunión que debía realizarse el viernes fracasó.