El Ministro de Economía y Finanzas y exdirector del desaparecido IRHE, Fernando Aramburú Porras, manifestó ayer que los trabajadores de la entidad que no compraron acciones al momento de su liquidación perdieron este derecho, porque así lo pactaron y lo firmaron.
Las declaraciones de Aramburú Porras se dan luego que los obreros de la antigua estatal de electricidad, han denunciado que el Gobierno hace todo lo posible para quedarse con el 12% de las acciones a las que tienen derecho, para ofrecerlas en la Bolsa de Valores al mejor postor.
Los trabajadores agregan que llegarán hasta las últimas consecuencias para adquirir sus acciones y no descartan realizar paros y cierres de calles para lograr su objetivo.
Sin embargo, Aramburú Porras sostiene que esta actitud no tiene sentido porque él les dijo claramente que "si querían todo su dinero en efectivo tenían que renunciar al derecho de comprar acciones y así lo hicieron, sin ningún inconveniente".
Precisó que ellos (los trabajadores) tuvieron la opción de recibir todo su dinero en efectivo o bien el 50% en efectivo y el 50% en acciones.
Pero cuando negociaron la convención colectiva, después de arduas conversaciones con el Gobierno insistieron en que se les pagara toda su indemnización en efectivo, ya que no les interesaban las acciones.
Agregó que "ahora se dieron cuenta que conseguir acciones era una buena idea, como se lo dijimos en un principio, y hoy día los que quedaron por fuera quieren adquirir las suyas".
Aramburú Porras reiteró que los trabajadores que "fueron inteligentes" y compraron acciones pueden obtener, más, pero los que no lo hicieron simplemente perdieron su derecho y "se lo advertimos con tiempo".
Enfatizó que lo que sucede es que los obreros se han conseguido "a alguien por detrás que quiere financiarlos, quien les ha dicho que las acciones eléctricas son un gran negocio y que adquieran las que les corresponden, porque él se las va a comprar".
El titular de Economía y Finanzas sostuvo que los obreros están cayendo en la trampa, no obstante "el Gobierno no permitirá esto de ninguna manera, ya que el asunto de las acciones se ha manejado muy seriamente desde un principio".
Según Aramburú Porras, las acciones que no fueron compradas por los obreros " le pertenecen al Tesoro Nacional, son de todos los panameños y no se pueden regalar al libre albedrío".
Explicó que posteriormente estos títulos se pondrán en subasta pública, donde toda la población podrá comprarlos, incluyendo los extrabajadores del IRHE.
Agregó que los cerca de 5,000 empleados de la desaparecida entidad recibieron 86 millones de dólares en indemnización, "por lo que creo que no pueden quejarse de la liquidación".