LOS TRANQUES ya no se pueden evitar, dijo un tanto frustrada Karla Cuesta, ejecutiva de ventas de una agencia de publicidad.
Hace tan solo unos años, Karla programaba las citas con sus clientes evitando las llamadas horas picos, pero desde hace un tiempo esto no le da resultado, pues el congestionamiento en las principales arterias de la ciudad capital es contínuo.
"Ya no importa si hay grupos cerrando las calles o es un día normal, el recorrido que antes me tomaba 15 minutos ahora lo hago en 30 minutos o más" indicó.
Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que en la capital panameña circulan unos 460 mil autos.
El BID sostiene que el crecimiento anual del tráfico está entre el 5 y 10%.
Los tranques que se viven diariamente, sumados a los altos precios de la gasolina, están restando productividad y causando pérdidas económicas.
Carlos González, conductor de taxi, afirma que ahora le toma más tiempo y gasolina trasladarse de un lugar a otro.
Esto hace que se le dificulte llegar a conseguir las ganancias que necesita diariamente.
Según Carlos, existen varios factores que hacen difícil manejar en la ciudad.
Entre estos destacó las protestas de algunos sectores y las reparaciones que realiza el Ministerio de Obras Públicas.
Aunque considera que estas reparaciones son necesarias, son un factor que contribuye hacer el tráfico más pesado en algunas áreas.
Para la Cámara de Comercio de Panamá, los tranques vehiculares, además de incomodar, restan recursos y tiempo productivo.
Recomiendan que con el costo actual del combustible, hay que ser más eficientes al planificar las rutas.
Por otro lado, los gobiernos que han pasado ya han tomado algunas medidas, como la expansión de la infraestructura en ampliaciones viales y de autopistas como el Corredor Norte y el Corredor Sur, nuevos puentes como el Centenario y carriles reversibles en horas pico, entre otros.
Pero estas medidas, aunque han aliviado un poco, no han sido suficientes para reducir el creciente congestionamiento, por lo que la demanda de infraestructura vial para un futuro inmediato es necesaria.
Actualmente se discuten otras alternativas, entre las que está la expasión del Corredor Sur.
Pero, a parte del tiempo que se pierde en trasladarse de un lugar a otro, existe un factor muy importante que es el consumo de combustible.
En los últimos meses el precio del combustible se han incrementado considerablemente, debido a factores internacionales.
Ariel Blanco, dueño de una compañía de reparto, manifestó que los tranques le han ocasionado tardanzas en la entrega de los pedidos a sus clientes.
Además, le ocasionan un mayor consumo de combustible, lo que reduce su entrada económica.
De acuerdo a este empresario, ya el tema del combustible le ha sumado costos adicionales en su presupuesto, casi el doble de lo que antes invertía.
Hasta el momento ha asumido estos costos, pero piensa que ya no podrá continuar y tendrá que empezar a subir sus precios.
En Panamá hay 460 mil vehículos, de los cuales el 70% son automóviles, el 22% camiones incluyendo pick-ups, carga y trailers, y el 6% son buses y microbuses. Otros vehículos representan el 2%.
La mayoría de los autos en el país tiene entre 5 y 10 años de uso, según un estudio del BID.
Tranques bajan productividad
Los tranques restan productividad, causando pérdidas económicas.