Los empresarios de autobuses suspendieron ayer una huelga que durante cuatro días mantuvo en una crítica situación a El Salvador, que se prepara para el establecimiento de un nuevo sistema nacional de transporte por parte del Gobierno.
René Hill, asesor jurídico de la Asociación de Empresarios de Autobuses de El Salvador (AEAS), gremial que coordinó la huelga en protesta por las medidas adoptadas por el Gobierno en el sector del transporte, dijo en una rueda de prensa que se reanudarán las labores "como un gesto de buena voluntad".
Los empresarios piden a cambio la inmediata liberación de tres dirigentes gremiales que fueron detenidos el jueves por la policía y la devolución de cerca de 400 autobuses que fueron decomisados desde el pasado lunes a sus propietarios por participar en la huelga.