Transportistas del servicio urbano colectivo de la capital nicaragüense amenazaron con ir a un paro en los primeros días de julio, si el gobierno de Enrique Bolaños no les aprueba un alza en las tarifas entre 14 y 17 centavos de dólar, según un comunicado divulgado ayer.
Los transportistas argumentan que cada día “incurren en pérdidas” equivalentes a cuatro centavos de dolar por cada pasajero que transportan, debido a que las tarifas no han sido elevadas en los dos últimos años.
Entre las propuestas que hacen los transportistas para no aumentar la tarifa se menciona la eliminación de un impuesto de 56 centavos de dólar por cada galón de diesel.
“Vamos a la calle si de aquí al 1 de julio no nos dan la respuesta que nosotros estamos esperando, y vamos a ver de acuerdo a las condiciones si es un paro total o parcial, pues ya hemos dado tregua de un año”, dijo a la prensa local el presidente de la Unión Regional de Cooperativas de Transporte Colectivo (Urecotraco), Rafael Quinto.
Quinto criticó que el sector de transporte es el único que no ha efectuado ajustes en la tarifa. “Estamos consumiendo los productos dolarizados y definitivamente se está haciendo casi imposible seguir sosteniendo los autobuses”, dijo.
Hace dos años los transportistas intentaron aumentar el valor de la tarifa, pero fue impedida por la protesta de la población que amenazó con quemar las unidades si se hacía efectiva.
La inflación del 10.5% hasta mayo y una moneda que ha llegado a perder hasta el 9% en los últimos días frente al dólar, empeoran las perspectivas macroeconómicas.