El intercambio entre Chile y Corea del Sur, es ligeramente superior a los 1,100 millones de dólares anuales, estará incrementado entre 30% y 50% antes del 2005, alentado por el tratado de reducción de aranceles que anunciaron sus gobiernos, estimó un informe de la Cámara Nacional de Comercio chilena (CNC) difundido ayer.
El acuerdo, discutido por casi tres años, quedó sellado esta semana, según comunicaron el jueves el presidente chileno Ricardo Lagos, en Santiago, y el consejo de ministros coreano en Seul. Para Corea y Chile, el pacto es el primero que aprueban con algún país de América Latina y de Asia, respectivamente.
El presidente Lagos y su par de Corea, Kim Dae-Jung, se reunían este sábado en el balneario mexicano de Los Cabos, donde asisten a la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, sigla en inglés), para prever la firma oficial del texto probablemente en noviembre.
El entendimiento chileno-coreano "es altamente positivo" y "resulta primordial para que Chile retome la senda del crecimiento de las exportaciones en pos de alcanzar una meta de 40,000 millones de dólares en el mediano plazo", dijo la CNC.
El tratado establece la eliminación total de algunos gravámenes de inmediato y un programa de reducciones pausadas en los próximos 10 años, que beneficiarán las colocaciones industriales coreanas -automóviles y ordenadores, entre otros- y la venta de productos chilenos mineros, agrícolas, forestales y pesqueros.