Unos tres millones de dólares usa el gobierno panameño en el programa de fortificación de productos, que agregará el fríjol y camote (papa dulce) al arroz y maíz, para lo cual ya iniciaron las conversaciones con los productores del país, según informó Julio Ábrego, director general del Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP).
Ábrego señaló que mediante la biofortificación de estos rubros, que se producen en Panamá, se busca mejorar su calidad, ya que se le hará un mejoramiento genético para que contengan los micronutrientes que el organismo realmente necesita.
Se le agregará mayor porcentaje de hierro y de zinc, ya que esto ayuda a prevenir la anemia y la desnutrición crónica, flagelos que están azotando a los infantes no solo de Panamá sino a nivel mundial.
El director del IDIAP señaló que han iniciado a nivel nacional giras para conversar con los productores y explicarles la forma de utilizar las semillas biofortificadas y la forma más segura de guardarlas.
Este proyecto cuenta con el apoyo económico de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y el apoyo técnico del Programa Mundial de Alimentos, con una inversión de unos $3 millones de dólares.
En Panamá existe una ley de fortificación que permite agregar genéticamente al arroz nacional ácido fólico, vitaminas B1, B6 y B12, niacina, hierro y zinc.