Tres nuevas empresas petroleras podrían estar llegando a Panamá para arrancar sus operaciones dentro de dos meses. Se trata de una filial de la poderosa empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA). Otro grupo interesado es un consorcio argentino-chileno llamado Transfigura, el cual está reforzando su presencia en la región centroamericana.
En la lista también aparece la compañía Bistol, de origen norteamericano. De concretarse la presencia de las tres empresas en el país, éstas se unirían a Refinería Panamá para suplir de combustible a los mayoristas en las zonas libres de petróleo y así habría cuatro fuentes de suministro.
Hasta hace poco habían declarado su interés de participar en el negocio de la importación de combustibles representantes de la Esso Standard Oil, S.A. LTD., la compañía estadounidense Citgo International Latin America y Petroterminal, sin embargo, nada está definido.
Con respecto a las nuevas compañías, El Panamá América conoció que por el momento los representantes legales de estas tres empresas negocian en el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) bajo qué condiciones operarían en el mercado local.
Esta entidad prefiere por el momento no hacer comentarios al respecto hasta tanto no se concrete el negocio. No obstante, el director de Hidrocarburos de esta institución, Ramón Tapia, enfatizó "que no se darán condiciones especiales para nadie", una vez quede sin efecto el 31 de diciembre a las 12:00 de la media noche el contrato de exclusividad que el Estado mantenía con Refinería Panamá.
Según Tapia, no habrá trato especial para los posibles nuevos actores y todos tendrán que trabajar en igualdad de condiciones. Tapia precisó que de llegar otras empresas distribuidoras, lo más probable es que disminuyan los precios del combustible. Con ello se cumplirá el objetivo de crear competencia, tras terminar anticipadamente el contrato con Refinería, dijo Tapia.
Existen tres puntos de suma importancia que deben prevalecer en el proceso de apertura del mercado de combustible panameño: la calidad del producto, el pago de impuestos y el abastecimiento.
En este sentido, cuando en Centroamérica se eliminaron las barreras en el mercado de hidrocarburos, entraron productos de mala calidad y eso es precisamente lo que se quiere evitar que pase en Panamá, recalcó el funcionario.
Al quedar sin efecto la Ley 35 que regía el Contrato-Ley de Refinería Panamá y el Gobierno, en enero del 2003, esta empresa transformará sus operaciones en un centro de acopio de combustible y dejará de lado las operaciones como planta refinadora, las cuales incluían un arancel de 11% que encarecía el producto.
Con la decisión de parte del Gobierno y la Refinería Panamá, S.A. de rescindir el contrato, el mercado local de hidrocarburos se encuentra en una etapa de transición.
Luego del 31 de diciembre del 2002, fecha fijada para que la planta deje de refinar y comience a importar, el Gobierno tendrá que propiciar el ambiente para que los nuevos agentes económicos inviertan en el país. Para el Gobierno, el futuro del mercado panameño de hidrocarburos está destinado a unirse en sus normativas y condiciones al de Centroamérica.
Tres nuevas petroleras negocian entrar a Panamá
Petróleos de Venezuela (PDVSA); Transfigura y Bistol, podrían empezar a operar a partir del 2003.