El Tribunal Contencioso Administrativo de Costa Rica despejó ayer el camino para que la firma holandesa APM Terminals pueda construir un nuevo puerto en el Caribe al rechazar las medidas cautelares solicitadas por el sindicato del actual puerto estatal en esa zona.
El sindicato de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo de la Vertiente del Atlántico (Sintrajap) había pedido que se suspendiera la firma del contrato con APM Terminals para edificar una terminal de contenedores con un costo de 992 millones de dólares.
No obstante, los jueces anunciaron ayer que no encontraron vicios en el proceso de concesión, como argumentaba el sindicato, por lo cual la empresa solo necesita el visto bueno de la Contraloría General (CGR) para poder seguir adelante con el proyecto.
La CGR tiene plazo hasta el 31 de octubre para resolver si refrenda o no el contrato, que tiene una duración de 30 años.
A partir de ese momento la empresa tendrá un plazo de 18 meses para presentar los estudios de impacto ambiental y uso de suelos que se requieren para el inicio de la construcción del puerto.
Este proyecto ha sido impulsado desde el Gobierno de Óscar Arias (2006-2010) y es apoyado por la actual administración.
Al conocerse el fallo del Tribunal, la presidenta Laura Chinchilla manifestó a través de su cuenta en Twitter que era una buena noticia, pues "seguimos adelante para que Costa Rica sea primero y no último en puertos". A la construcción se oponen los trabajadores del puerto estatal que pretendía que el Gobierno modernizada las instalaciones actuales en lugar de dar en concesión una nueva terminal.