El Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea rechazó el recurso presentado por Easyjet contra la autorización por parte de la Comisión Europea de la fusión de Air France y KLM, al considerar que el Ejecutivo comunitario no cometió "ningún error manifiesto de apreciación".
Air France y KLM anunciaron en diciembre de 2003 la toma de control de la aerolínea holandesa por la compañía de bandera francesa, operación que obtuvo el visto bueno de Bruselas, aunque condicionada a la cesión de un número de "slots" (derechos de despegue y aterrizaje) diarios en determinadas rutas -entre París y Amsterdam y de Europa hacia EEUU-.
Unos meses después, la aerolínea británica de bajo costo Easyjet recurrió la decisión de la Comisión ante el Tribunal europeo, porque limita las opciones de los consumidores para escoger compañía y sienta un precedente preocupante.
Easyjet argumentó que Bruselas cometió un error de apreciación al no haber tenido en cuenta en su decisión los mercados en los que no se producía solapamiento entre las actividades de Air France y de KLM, pero la corte cree que esto no ha quedado demostrado.
En opinión del Tribunal, la definición del mercado efectuada por la Comisión, conforme a la cual cada una de las rutas entre un punto de origen y un punto de destino constituye un mercado separado, es apropiada.
La sentencia afirma que Easyjet no ha demostrado que la competencia en los mercados afectados se haya visto menoscabada en consecuencia.
La compañía británica de bajo costo no ha podido probar la existencia de un error por no haber analizado el fortalecimiento de la posición de la entidad fusionada en el mercado de compra de los servicios aeroportuarios.