La troika -formada por el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE)- propondrá en su inminente informe sobre Grecia una nueva quita de la deuda helena, esta vez para los acreedores institucionales.
Según publicó ayer el semanario alemán "Der Spiegel", esta es una de las propuestas que contiene el informe de la troika sobre el que se trabajó el pasado jueves en una reunión preparatoria para la próxima reunión de ministros de Finanzas de la eurozona.
Después de que en la primera quita participasen los acreedores privados -principalmente bancos- de forma voluntaria, esta propuesta aboga porque, por primera vez, los Estados europeos tenedores de bonos soberanos helenos acepten perder dinero -de sus contribuyentes-.
La opción ya ha sido contestada por una serie de países, con Alemania a la cabeza, que se niegan a perder parte del dinero que prestaron a Atenas como medida extraordinaria de apoyo. El propio ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schuble, aseguró ayer en una entrevista en la radio "Deutschlandfunk" que es "irreal" pretender que los acreedores institucionales se sumen a una nueva quita. Aseguró que los Estados europeos tienen "las manos atadas".