El verano del 2001 será seguramente un amargo recuerdo para los inversionistas que vieron como sus ya vapuleadas carteras se hundían aún más al evaporarse las esperanzas de una pronta recuperación económica. Desafortunadamente, el desplome de la bolsa esta pasada semana, incluyendo una caída de 503 puntos del Dow Jones en cuatro días, representa un sombrío pronóstico para setiembre y quizás más allá.
"Pienso que existe menos optimismo ahora entre los inversionistas que a inicios del verano", dijo Matt Brown, analista del Wilmington Trust. "Todo el mundo ha estado esperando que esta será la semana en que todo mejora, y si no, la otra, pero no está pasando". De hecho, la baja de la semana pasada fue desatada por una serie de malas noticias económicas y empresarias.
Dos informes económicos uno el martes por la Conference Board, el otro el jueves por el Departamento de Comercio indicaron que la confianza y los gastos del consumidor, que representan dos tercios de la economía, están bajando. Otro informe el miércoles, también del Departamento de Comercio, dijo que la economía creció ea su menor ritmo en ocho años.
Mientras tanto, Sun Microsystems y Advanced Micro Devices emitieron advertencias de bajas ganancias para el actual trimestre, citando menor demanda por sus productos.Gateway y Corning anunciaron significativos despidos. Como resultado, para el pasado jueves el Dow Jones y el Nasdaq registraron sus cierres más bajos desde el 9 de abril.