El ministro cubano de Turismo, Manuel Marrero, afirmó ayer que el sector, uno de los principales motores económicos del país, está "restablecido y listo" para ofrecer sus servicios y espera la temporada de invierno más alta de su historia.
Marrero explicó que cinco instalaciones turísticas sufrieron los efectos del huracán "Wilma", que azotó las provincias occidentales de Pinar del Río, La Habana y Ciudad de La Habana a su paso frente a las costas cubanas en dirección a Florida.
El ministro apuntó que aún se está precisando la cuantía de los daños provocados por "Wilma", que dejó fuertes inundaciones en la zona de la costa norte donde radica un grupo de hoteles.