El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, afirmó ayer que uno de los problemas de la Unión Europea (UE) es aplicar las reformas que acuerda, y señaló que en el caso del mercado laboral son ineludibles.
"La paradoja en la UE es que todos coinciden en el diagnóstico de nuestros males, pero no se aplica la receta", dijo Trichet en el X Foro Internacional de la Fundación Bertelsmann, al que asisten numerosas personalidades europeas, entre ellas 22 jefes de Estado y de Gobierno y 44 ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa.Trichet, ponente en uno de los seminarios del foro, dijo que los males de la UE, son la rigidez laboral y sus bajos índices de productividad.