El nuevo plan que presentó este miércoles la Comisión Europea para reactivar la economía del viejo continente renuncia a la meta de convertirse en la región más competitiva del mundo en 2010, pero pretende crear seis millones de empleos.
El objetivo, establecido en el año 2000, de superar a Estados Unidos dentro de cinco años, pasa a convertirse en "más crecimiento y más empleos" debido a que en el último lustro los países europeos han avanzado menos de lo esperado. La UE experimentó avances en la liberalización de las telecomunicaciones.