La Unión Europea (UE) es un socio comercial más importante para Latinoamérica que Estados Unidos, pero los Quince deben estar vigilantes ante el proyecto del Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA), señaló el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy.
En una entrevista publicada hoy por "Le Monde", Lamy consideró que la integración de México en el Tratado de Libre Comercio Norteamericano (TLC) "nos escaldó y ahora hemos tomado la delantera puesto que estamos en negociaciones con Mercosur y Chile".
"Tenemos posiciones que no van a desaparecer de un día para otro, pero debemos estar vigilantes", dijo.
"Mercosur quiere conservar este equilibrio para que compitan Estados Unidos y Europa, en particular en el tema agrícola", agregó.
Ayer comenzó en Quebec la III Cumbre de las Américas, donde los mandatarios de 34 países deben reafirmar la fecha de 2005 para cerrar un compromiso sobre el ALCA que crearía una zona de libre comercio en todo el continente.
Preguntado sobre la posibilidad de que los países americanos consigan cumplir ese objetivo de plazo, el comisario europeo recordó que el proceso ya empezó hace cinco años.
"Los americanos tendrán por lo tanto diez años en total, lo que no es un plazo demasiado largo. No hay que olvidar que esta negociación se basa en el TLC, que es el grueso del cohete que quieren construir los estadounidenses", argumentó.
Matizó la dimensión de las negociaciones actuales porque "desde el punto de vista comercial y macroeconómico, se va a añadir una pequeña porción con América Latina.Lo esencial del proceso ya se ha probado con México y Canadá".
En cuanto a las consecuencias de un eventual compromiso sobre el ALCA para las negociaciones de la Organización Mu del Comercio (OMC), recordó que esta instancia internacional obliga a que "no se hagan acuerdos de libre comercio más que en condiciones compatibles con la OMC".
No obstante, añadió que "las negociaciones regionales, si están bien gestionadas, tienen un efecto positivo. Permiten abordar más fácilmente temas que también están en el menú del multilateralismo. Son un medio inteligente de hacer liberalización regulada".
"Estados Unidos y Europa tienen intereses estratégicos comparables en materia de comercio. Existe una voluntad común sobre la necesidad de acuerdos a nivel mundial.(El presidente de EU) George W. Bush lo ha manifestado públicamente. Ahora falta por saber si llegaremos", concluyó Lamy.