La Unión Europea (UE) presentó ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) una propuesta de negociaciones para la reducción casi a cero de los aranceles de los productos textiles, la ropa y el calzado, dijo ayer la misión de la UE en Ginebra.
La reducción de los aranceles sobre productos no agrícolas es uno de los principales expedientes del ciclo comercial de Doha, vigente hasta finales de 2004. Los 144 países miembros de la OMC se fijaron el objetivo de llegar a un acuerdo sobre las modalidades de esas negociaciones antes de la primavera (boreal) de 2003.
Coincidiendo con la sesión especial que sobre esta cuestión se abrió en Ginebra, la UE hizo pública su propuesta, que pretende que todos los aranceles no agrícolas de los países miembros de la OMC se sitúen en márgenes bajos.
Recordando en un comunicado que “el desarrollo está en el centro de las negociaciones de Doha”, la UE sugiere que se tomen medidas “aún más audaces” para los productos que tengan un interés particular para los países en desarrollo y menos avanzados, que implicarían reducciones de impuestos aduaneros aún mayores.
Así, la UE propuso que el textil, la ropa y la industria del calzado se beneficien de estas medidas, “con el objetivo de reducir los aranceles a unos márgenes comunes tan próximos a cero como sea posible”.
Como en el caso de los productos agrícolas, el textil es un sector clave en el que los países en desarrollo tienen una ventaja competitiva, por lo que insisten en pedir la apertura de los mercados y la supresión de las medidas destinadas a proteger la industria de los países desarrollados.
Las exportaciones mundiales de textiles cayeron en 2001 más que las de otras mercancías, pasando de ser el 3.1% del total del comercio mundial en 1990 al 2.5 % el año pasado.
En vez de esas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado
se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco, donde escribí una fecha
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar
¡Oh, mis vetustas torres,
queridas y lejanas
yo siento la nostalgia
de vuestro repicar!
he visto muchas torres,
oí muchas campanas,
pero ninguna supo.
¡torres mías lejanas!
cantar como vosotras,
cantar y sollozar.
La Patria es el recuerdo... pedazos de la vidaenvueltos en jirones
de amor o de dolor;
la palma rumorosa,
la música sabida,
el huerto ya sin flores,
sin hojas, sin verdor
¡Oh Patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra
de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica
para que yo pudiera
llevarte toda entera
dentro del corazón.
“Nuevos Ritos”
No. 50, 1º/IX/1909.