El mercado del queso entre Suiza y la Unión Europea (UE) quedará totalmente liberalizado a partir del próximo 1 de junio, lo que permitirá a los productores comunitarios competir sin restricciones en uno de los subsectores que los suizos han mantenido tradicionalmente más protegidos.
Aunque relativamente pequeño (Suiza cuenta con una población de 7, 5 millones de personas), el mercado helvético resulta interesante para los fabricantes y exportadores de queso por el nivel de consumo interno de ese producto, que alcanzó en 2006 un máximo histórico de 153.075 toneladas.
Ello supone un consumo medio de 20 kilos por habitante al año, según datos de la Organización de Queserías Suizas (KOS).
Aunque los productores locales de leche han expresado, su confianza en que saldrán airosos del desafío que supondrá la competencia europea, existe temor por la presión a la baja que se registrará en el precio de la leche.