Los países de la Unión Europea acordaron ayer prolongar un año más la suspensión vigente esta campaña de los aranceles que gravan las importaciones de cereales a la Unión, para paliar el incremento del precio de los alimentos, informaron fuentes comunitarias.
El Comité de Gestión de la Unión Europea formado por expertos de los Veintisiete dio el visto bueno a esa prórroga, cuyo objetivo es contribuir a una mayor oferta de materia prima agrícola y aliviar la situación de escasez y consiguiente encarecimiento de los alimentos.
La Unión Europea había interrumpido hasta el 30 de junio los aranceles a la entrada de la mayor parte de los cereales que compra el mercado comunitario.