Los países de la Unión Europea (UE) acordaron ayer suspender los aranceles a las importaciones de 3.3 millones de toneladas de cereales -cebada para pienso y trigo-, con el fin de bajar los precios y reducir las presiones en el mercado europeo, informaron fuentes comunitarias.
El Comité de Gestión de la UE -formado por expertos de los 27- acordó que desde la próxima semana hasta finales de junio de 2011, no se apliquen los impuestos aduaneros que ahora gravan los envíos de cebada y de trigo, que entran dentro de una cuota.
La decisión afecta a un cupo de importación de 2.98 millones de toneladas de trigo blando y a 306,125 toneladas de cebada para piensos, que ahora tienen aranceles de 12 y 16 euros por tonelada, respectivamente.
Por encima de esos volúmenes, la UE seguirá aplicando los gravámenes habituales.
Dentro de la cuota para el trigo, una parte es para los envíos de Canadá, otra para los de EE.UU. y otra para el resto de los importadores.
El objetivo de la medida, propuesta por Bruselas, es reducir las "tensiones" en el mercado europeo de cereales que existen actualmente por el alza del precio de las materias primas y, en consecuencia, por el encarecimiento de los costes para los ganaderos, declaró el comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos.
"Mientras que los precios sigan altos en la UE y en el mercado mundial, tenemos la obligación de hacer lo que podemos para contribuir a mejorar la situación hasta que acabe la campaña de comercialización", añadió Ciolos.
La suspensión de aranceles para la citada cuota será publicada la semana que viene en el Diario Oficial de la UE; para evitar que sean penalizados los operadores que ahora tienen envíos en ruta hacia el mercado europeo, se tendrá en cuenta el tiempo de transporte.