El último de los cuatro vuelos con pasajeros con los que el constructor aeronáutico europeo Airbus quiere probar el A380, el avión civil más grande del mundo, despegó ayer desde el aeródromo francés de Toulouse para una viaje de 15 horas.
El programa de pruebas con pasajeros del "superjumbo" de Airbus comenzó el pasado lunes y tiene como objetivo testar la equipación de cabina del avión antes de su entrada en servicio prevista para finales de año.
El último de estos vuelos despegó sobre las 7.00 horas (5.00 GMT) y a su término el avión habrá completado 44 horas y unos 41, 750 kilómetros en los aires con 1, 900 pasajeros seleccionados por sorteo entre trabajadores que se presentaron como voluntarios para el test.
Airbus indicó en un comunicado que los vuelos "se desarrollaron sin problemas y el avión se comportó como estaba previsto".
Los pasajeros tenían como misión probar los sistemas de aire acondicionado, iluminación, acústica, sistemas de entretenimiento, precisó el fabricante.
El gas natural también se ha visto beneficiado.