Economía

Ummm... chocolate


Comúnmente se escucha decir: "soy adicto al chocolate", pero esto no es así, ya que este producto no es una droga.
Hay países en que declararse "adicto al chocolate" está de moda, pero también es cierto que las principales ciudades europeas se sitúan en la cola, en lo que se refiere al consumo de chocolate y derivados del cacao.
El chocolate continúa siendo uno de los alimentos asociado a falsas creencias desde los inicios de la historia.
Ha sido acusado de provocar enfermedades, de curarlas, de tener poder afrodisíaco, de ser un eficaz tratamiento de belleza.
Aunque no se ven situaciones extremas de personas exigiendo su dosis de chocolate, es popularmente aceptado que el chocolate "engancha".
Todos los consumidores conocen a alguien que, a pesar de que no lo reconozca, siente una especial pasión por el chocolate en cualquiera de sus múltiples presentaciones.
Los falsos rumores sobre el chocolate son abundantes. Se destacan los que acusan al cacao de provocar enfermedades como el dolor de cabeza, alergia, acné, caries u obesidad.
En tanto, la comunidad médica y científica ha convenido en que generalmente estas enfermedades no son provocadas de forma directa por el chocolate o sus derivados, si el consumo del mismo es moderado.
Como alimento, el chocolate puro es nutricionalmente el más adecuado para ser consumido, en especial aquel que contiene un 70% o más de cacao en su composición.
En cambio, la tradición hace que el chocolate más consumido, el chocolate con leche, contenga gran cantidad de leche entera y azúcar, y por lo tanto sea el menos recomendable para una buena salud.
Existen dos interpretaciones sobre la necesidad de consumo de chocolate por parte de los individuos.
Por un lado, hay científicos para los que el ansia por comer chocolate, que varía de unas personas a otras, tiene una base neurológica.
El chocolate o sus componentes desencadenan reacciones fisiológicas a nivel cerebral que pueden generar un ansia o "adicción" a la sustancia.
Para la otra corriente de pensamiento, estas reacciones ansiosas se circunscriben a un aprendizaje, el consumo de chocolate sería una respuesta conductual generada, fundamentalmente, por la educación.
El chocolate tiene efectos sobre el organismo de sus consumidores que se manifiestan al poco tiempo de ser consumido. Es un hecho constatado que varios de estos efectos se desarrollan a un nivel psicológico, pero otros, y en esto la ciencia parece estar cada vez más de acuerdo, son un reflejo de los efectos de la sustancias que el chocolate lleva consigo.
De este modo, podría explicarse la tendenciaa a abusar del chocolate de modo instintivo por cierto numero de individuos, vista no solamente como un vicio sino como una persona manera de "automedicación".
Es común asociar el consumo de chocolate a situaciones relacionadas con los estados de ánimo. Escenas de angustia, estrés, preocupación vienen acompañadas de ingestas de chocolate en busca de efectos paliativos.
El chocolate es uno de esos raros alimentos que provocan anhelo y hay expertos que aseguran que esa ansiedad viene definida en gran medida por influencias culturales, vínculos afectivos, gustos y costumbres.
Es estadísticamente cierto, por ejemplo, que a las mujeres les gusta más el chocolate que a los hombres y que recurren más a él en momentos de depresión o desánimo.
Expertos en nutrición aseguran que una taza de chocolate puede ayudar a mantener alejado al doctor. Y que es tan bueno para el corazón como el vino tinto, las manzanas o el té. Los aztecas pensaban que el chocolate prolongaba indefinidamente la vida.
Hasta el día de hoy se especula sobre sus bondades. Fueron los mayas quienes cultivaron primero el cacao (lo habrían heredado de los olmecas, unos mil quinientos años antes de Cristo) y lo comercializaron con los aztecas. Los conquistadores lo llevaron a España y no tardó en difundirse al resto de Europa. El año 1828 marcó el comienzo de una nueva era en la producción de chocolate.
El holandés Johannes van Houten inventó un método para reducir la materia grasa e hizo posible la fabricación en gran escala de masas de chocolate, líquido o sólido. Más tarde los suizos harían el resto y hacia mediados de 1,800 nacieron las primeras barras de chocolate con leche.
Resultados de investigaciones recientes, que aseguran que el chocolate es beneficioso para la salud, fueron presentados y señalan que reduce los riesgos de experimentar coágulos sanguíneos y que tiene un alto contenido de antioxidantes.
El chocolate causa acné: esta concepción existe desde hace decenas de años. Sin embargo, los cambios hormonales de la adolescencia causan acné, no el chocolate.
Tiene una cantidad alta de cafeína: es verdad que el chocolate contiene cafeína, pero la dosis no es alta. Un envase de leche chocolatada de 230 gr. contiene 5 miligramos de cafeína, comparado con 3 miligramos en 140 gr. de café descafeinado.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América