Los pocos a los que les sobra dinero para guardar lo depositan en cuentas de ahorro para vivienda y le siguen los fondos voluntarios de pensiones. Les siguen los fondos de inversión de fiduciarias y comisionistas, mientras que los Certificados de Depósito a Término pierden terreno.
En un país en donde el crecimiento parece reaccionar en medio de la crisis, y se vuelve a frenar; donde el desempleo cede gracias a la informalidad y los puestos de mala calidad, y donde el comercio está vendiendo menos, ¿la gente puede ahorrar?
En encuestas de Fedesarrollo, el 80 por ciento de los consultados declara que no le queda plata para hacerlo. Por su parte, las cuentas del Dane dicen que el ahorro privado cayó de 14.05 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 1994 a 11.1 por ciento en el 2002. Al sumársele el ahorro del Gobierno de Alvaro Uribe, se alcanza el 14.50 por ciento del PIB, cifra baja para impulsar el desarrollo del país. Otras naciones como Corea, que tuvieron que hacer un esfuerzo para desarrollarse, mantienen un ahorro nacional del 20 por ciento del PIB.
Ateniéndose a las encuestas, el ahorro es un privilegio del 20 por ciento de los hogares, principalmente en estratos medios y altos. En los hogares de estratos bajos, solo 12 por ciento tiene la posibilidad de guardar algo, de acuerdo con Fedesarrollo.
Quienes ahorran lo hacen en Certificados de Depósito a Término (CDT), fondos de inversión, pensiones voluntarias, cuentas de ahorro, ahorros para adquisición de vivienda, principalmente. Otras opciones son las cooperativas y fondos de empleados, las cédulas de capitalización, los seguros educativos y los planes para turismo o para comprar carro, entre otros. Los instrumentos de mayor crecimiento son los ahorros para comprar vivienda, que incluyen el ahorro programado y las cuentas AFC. El número de estos dos tipos de cuentas ha crecido 14.4 por ciento en el primer semestre (hoy hay 656,800) y en valor en 2.6 por ciento (su saldo a junio fue de 251,779 millones de pesos). Las cuentas de ahorro, por su parte, también muestran una tendencia positiva. Entre junio del 2002 y el mismo mes del 2003 aumentaron en 2.8 por ciento, y alcanzaron los 23 millones. Su valor subió en 16.5 por ciento hasta llegar a 24 billones de pesos.