Casi toda su vida Antonia Milton, de 57 años, se ha dedicado al oficio de modistería y confección de piezas de vestir para satisfacer la demanda comunal desde un pequeño taller montado en la trastienda de su residencia en Pan de Azúcar.
Hasta el momento nunca ha pagado seguro social, sin embargo, hace poco descubrió por una vecina que posee la edad justa para aspirar a los beneficios que la constitución autoriza para adultos mayores sin ser jubilada o pensionada.
"La capacidad de descuentos en la población de jubilados y miembros de la tercera o cuarta edad es del 75%, por encima del 35 % que se le otorga a funcionarios públicos" señaló Arlene Castillo, analista del departamento de educación al consumidor de la CLICAC.
También es necesario recordarles, que para entrar un 15% de descuentos que por ley merecen, pueden presentar su cédula, en caso de no poseer carnet de jubilado.
"Es importante exhortar a los consumidores de la tercera edad a que se asesoren con la CLICAC o busquen apoyo de las asociaciones o cooperativas para miembros de la tercera edad, antes de comprar o buscar un crédito antes y evitar dejarse persuadir por los agentes crediticios que ofrecen préstamos o refinanciar sus deudas.
En caso de préstamos hipotecarios, se les descuenta el 1 % a los jubilados.
Por compras que asciendan a los miles de dólares o créditos y en los cuales se contemple la comisión de cierre, se rebaja un 50 % del monto particular de esta comisión .