El sencillo acto rutinario de abastecer el vehículo de combustible puede terminar con un tedioso y costoso daño mecánico de no cuidarse correctamente el proceso.
Referirse a un suministro incorrecto del combustible es hablar de inconvenientes mecánicos que pueden representar una importante inversión económica.

Carlos Ho, mecánico y distribuidor de piezas de autos, indica que este error, por lo general, obliga a desmontar por completo el sistema de alimentación del auto para eliminar los residuos del contaminante que se encuentren dentro del sistema.
Briseida Martínez, dependiente de una estación de combustible, sostiene que estos errores son muy poco frecuentes y, por lo general, se dan en los conductores de autos de compañías, carros de alquilados y nuevos conductores.

Para Martínez, la entrada de los autoservicios y la digitalización de la mayoría de las estaciones disminuyeron estos riesgos.
No obstante, cuando esto sucede, tiene consecuencias fatales para el vehículo, dependiendo de la cantidad de contaminante que entre al tanque de combustible, advierte Ho.
A esto se agrega que el error en el tanqueo del automóvil no está incluido en la garantía del mismo y la mayoría de las marcas, e incluso compañías aseguradoras, lo califican como uso indebido del auto por parte del conductor.
Claro está que si se trata de una imprudencia del dependiente de la estación, la compañía aseguradora tomaría las riendas y corresponderá a la empresa responder por los daños.
Pero ¿qué ocurriría si echamos gasolina en un motor de diésel?
Ho indica que las averías que presente el auto dependerán en gran medida de la cantidad de combustible que erróneamente se administre.
Si se aplica gran cantidad de gasolina, es posible que el vehículo arranque y circule, sin embargo, emitirá ruidos y al final se parará.
Ante esta situación, Ho indica que lo correcto es vaciar y limpiar el depósito y todos aquellos lugares por los que haya podido circular la gasolina, tales como la bomba de inyección, inyectores y el filtro.
Esto también reduciría la vida útil de la bomba de inyección, por lo que recomienda que la misma sea reemplazada.
Iguales consecuencias tendría si un motor de gasolina es tanqueado con diésel.
Ho indica que el diésel se comportaría como aceite y se quemaría en la cámara de combustión.
Señala que el motor tendrá un comportamiento similar al de quemar aceite del motor por falla de los anillos.
"Humo blanco saliendo por el escape y los residuos de diésel no quemados en la combustión podrían afectar las placas de radio y platino y el aceite no quemado podría empapar la bujía y el motor no encendería", explicó.
Para los expertos, el costo de la reparación es significativo, si se toma en cuenta que una bomba de gasolina podría estar por los 200 dólares, más la mano de obra.
Pero en motores de diésel, el costo podría ascender a los mil dólares.
Conocer el vehículo y su funcionamiento es esencial no solo para el tanqueo de combustible, sino también para el mantenimiento general del mismo.
Identifique el combustible que utiliza su auto y utilice los autoservicios para evitar errores.