Refinería Panamá S.A. y sus trabajadores llegaron a un entendimiento, que concluirá con la firma de un acuerdo entre el Estado y la empresa que espera convertirse en un centro de acopio, pero los agentes que participan en el mercado de hidrocarburos exigen reglas claras en lo que será la nueva cadena de comercialización de derivados de petróleo en Panamá.
La presidente de Atlantic Pacific S.A. (APSA), Idis de Castillero, puntualizó que el Gobierno debe garantizar que al levantar la tarifa de importación con la que operaba Refinería, todos los agentes trabajen bajo las mismas prerrogativas.
Al transformarse Refinería de Panamá en una empresa de acopio de combustible y dejar de lado las operaciones como planta refinadora, las cuales incluían un arancel de 11% que encarecía el producto, el Gobierno no debe imponer otro arancel a los productos terminados, dijo Castillero.
De esta manera todas las empresas que forman parte de las zonas libres de petróleo, las distribuidoras e importadoras de gasolina, podrán competir y ser rentables. Castillero indicó que el canon de arrendamiento y variable, además de las tasas que se pagan al Estado, deben ser idénticos.
El contrato de Refinería dispone que aquellos derivados de petróleo que ingresaran al país estaban sujetos a una tarifa de protección que empezó en 20% y actualmente llegó a 11%. En tanto, el presidente de la Asociación de Distribuidores de Gasolina de Panamá (ADIGAS), Luis Picardi, puntualizó que el acuerdo al que llegue el Gobierno y Refinería no resuelve el problema de comercialización, si se otorgan las licencias para operar sin ninguna restricción.
Mencionó que para garantizar una competencia sana, los mayoristas no pueden dedicarse la mercado minoristas, " de ser así los distribuidores se verán obligados a suspender el suministro de combustible".
Picardi recalcó que las cinco petroleras que operan en el país se ponen de acuerdo para sacar 28 centavos de ganancia por cada galón de combustible, y " si esto lo hacen los nuevos inversionistas seguirá el oligopolio". Refinería Panamá se dedicaría a la importación, reexportación, almacenaje y suministro de hidrocarburos y otras actividades propias de una zona libre de petróleo.
La liberalización de la economía, la volatilidad de los precios del crudo, las constantes presiones de competencia en cuanto a importaciones, entre otros factores, han afectado la viabilidad económica a mediano y largo plazo de esta empresa, según sus ejecutivos.